Al doctor Julio César Arreaza Arreaza, demócrata por vocación y convicción. In memoriam.

PRINCIPIOS DE UNA DEMOCRACIA LIBERAL

Innumerable es la cantidad de tinta que se ha vertido sobre cómo gobernar, y que se encuentra recogida en toda biblioteca que se precie como tal.

Para leer toda esa información, también se requeriría una suma de tiempo que iría más allá de lo que normalmente puede emplear una persona que aparte algunas horas de su quehacer diario para dedicarlo a la lectura. Por eso, alguien, muy inteligentemente, ha tenido la excelente idea de definir 10 sabios principios de una democracia liberal:

  1. Todas las personas, y muy especialmente quienes participan del poder, tienen
    que colocarse bajo la autoridad de la ley y no puede existir impunidad para los
    violadores de las normas.
  2. Es indispensable la transparencia total en los actos de gobierno y la rendición de cuentas periódicas y obligatorias.
  3. La Constitución existe para proteger los derechos de los individuos, incluso y especialmente de la voluntad de las mayorías.
  4. El Estado posee el monopolio de la violencia por libre delegación de la sociedad que regulará y vigilará el uso de esta delicada facultad por medio de quienes administran la justicia.
  5. La justicia (y la solución de los conflictos) tiene que ser absolutamente independiente, razonablemente eficiente, rápida y ajustada a Derecho.
  6. La actitud y el comportamiento de los funcionarios, tanto de los elegidos como de los contratados, deben estar teñidos por el espíritu de servicio público. Los funcionarios forman parte de la administración del Estado para servir a la sociedad dentro de las reglas. No están ahí para mandar, sino para obedecer a quienes les pagan sus salarios por medio de los impuestos.
  7. El método de cooptación y reclutamiento en la esfera pública es la meritocracia y no la arbitrariedad partidista ni el clientelismo.
  8. Las personas deben percibir que tienen una posibilidad razonable de “buscar la felicidad”, siempre y cuando actúen dentro de las reglas. No se define esa fórmula vaga porque la felicidad o el sentido del éxito personal varían notablemente.
  9. Es vital que los individuos perciban que si estudian, trabajan, se esfuerzan y cumplen las reglas, sus formas de vida mejorarán paulatinamente. Nada concede más estabilidad a una sociedad que la esperanza en un futuro mejor.
  10. Una democracia liberal no puede darles la espalda a los ciudadanos que padecen serias desventajas. La cohesión social aumenta cuando está presente la solidaridad.

Cuando usted, amigo lector, se sienta abrumado por el sistema político donde usted vive, o por el que se preocupa, o porque simplemente le ha picado la curiosidad, lea con paciencia los principios anteriores e inicie un test. Luego, confronte el resultado con aquello que usted está cuestionando y podrá determinar si se encuentra ante una democracia liberal o ante otra cosa.

 

¿POLÍTICA DEL ARRASE O BUENOS POLÍTICOS?

Con la claridad que le caracteriza, escribió recientemente Luis Ugalde que cuando los países naufragan, las iras se desatan sobre los políticos; y agregó:

Que se vayan todos! Sobre ellos – con razón y sin ella- cargan los pecados de la nación y la mayoría quiere nuevos salvadores, críticos radicales y rotundos, que con su llegada al poder colmen la plenitud de las necesidades y aspiraciones. Lo importante es barrer con lo que hay, vengarnos de los traidores y prometer todo nuevo e inmaculado”.

De esta manera, el estudioso jesuita definió en cortas palabras lo que ha sucedido a lo largo de la historia, cuando, ante los mares embravecidos que azotan a una nave a la deriva, los pasajeros culpan a la tripulación de la zozobra y dentro de ellos aparecen algunos que dicen conocer la tormenta y que sabrán llegar a puerto seguro,  pero que antes hay que deshacerse del capitán y la tripulación.  

Esto ha sucedido a lo largo de la historia y sus resultados no han sido los mejores, ni lo que deseaban los airados pasajeros. En efecto, si alguien se remonta al s. XX, para no ir más atrás, verá que en la Rusia zarista apareció un grupetín de fanáticos que acabó con el imperio para imponer a sangre y fuego una barbarie que se prolongó por 70 años, hasta que uno de ellos mismos entendió que había que derribar todo aquel tinglado para abrirse al libre mercado.

En la derrotada y humillada Alemania de los años de la primera post guerra, cuando la crisis campeaba y arruinaba a sus habitantes, un vendedor de baratijas se aprovechó de las circunstancias, conquistó el poder embelesando a la sociedad para finalmente hundirla en la guerra y en una nueva derrota mundial, muchos años de privaciones y arduas negociaciones que afortunadamente para ellos la han llevado a uno de los primeros puestos en el concierto de las naciones, 70 años después de la debacle guerrerista.

En la España de Alfonso XIII, los dirigentes de una República llena de contradicciones y extremismos condujeron al país a una sangrienta conflagración bélica para luego someterlo a la larga dictadura del Generalísimo que que duró casi la mitad que la soviética, de la cual se salió gracias a la habilidad de un desconocido franquista que abrió paso a la democracia y de allí él entró de pie en la historia.

La República civil instaurada en Venezuela en 1958 dio al traste 40 años después gracias a las bondades ofrecidas por los conjurados del Samán de Güere, que condujeron al país hacia la economía dirigida, cuya gestión está a la vista y que, para sus partidarios, ha alcanzado grandes logros mientras que, para los adversarios, ha llevado al país a la ruina.

En la monárquica y democrática España de hoy, quedaron atrás los años de abundancia económica y se han agravado los problemas sociales, particularmente la corrupción política de dirigentes de los dos partidos predominantes, dando origen a que parte de la población se esté dejando “engatusar” por una comparsa de ilusionistas que han tenido la habilidad de hacer creer que el país está dividido entre “ellos” –la casta- y “nosotros”, los otros, los expoliados por aquellos.

De esa manera, se ha considerado que, como dice Ugalde, al barrer con todo y “pasarles facturas” a tan malos navegantes, se alcanzará la tierra prometida, cuando en realidad en tan álgidos momentos lo que se necesita  lo que se necesita es de dirigentes políticos que entiendan y hagan entender que la institucionalidad tiene que irse readaptando a los tiempos mediante ajustes destinados a fortalecerla con medidas que restablezcan la confianza, que haya jueces independientes y que los corruptos, llámense como se llamen, paguen sus delitos; pero para ello, se necesitan con políticos que entiendan a sus sociedades y sepan que su papel no es hacerse del poder para ejercerlo por el simple hecho de detentarlo, sino en beneficio de quienes les eligieron y el resto de sus conciudadanos. En fin, no se trata de desmotar paso a paso y tan rápida y profundamente como sea posible todo el andamiaje democrático-burgués, todo vestigio de liberalismo sino, al contrario, mejorarlo y consolidarlo.  

Por ello, viene a colación una frase del Papa Francisco que este escribidor se toma del texto de Ugalde:

 “¡Pido a Dios que crezca el número de políticos capaces de entrar en un auténtico diálogo que se oriente eficazmente a sanar las raíces profundas y no la apariencia de los males de nuestro mundo!” 

 

LOS DERECHOS DE LGBT

Un nuevo paso hacia la consolidación de los DDHH se ha dado y esta vez ha sido en favor de LGBT, es decir, lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, quienes aún en más de 75 países, son amenazados y enjuiciados debido a su condición.

Uno de los países de más avanzada en la materia es Estados Unidos de América, cuyo portavoz ha declarado que los derechos de los LGBT son simplemente DDHH, al punto de que ha designado a un funcionario diplomático para que funja como el primer embajador en misión especial para los DDHH de LGBT, con la particular misión de poner fin a la violencia y la discriminación contra estas personas.

De acuerdo a la información, Randy Berry -así se llama- tendrá entre sus objetivos los siguientes:

  • Abolir en todo el mundo las leyes que tipifican como delito relaciones sexuales de consentimiento mutuo entre personas del mismo sexo.
  • Crear capacidad en Estados Unidos para responder rápidamente ante la violencia contra las personas LGBT.
  • Trabajar con gobiernos, la sociedad civil y el sector privado por medio del Fondo de Igualdad Mundial para apoyar programas de progreso de DDHH de las personas LGBT en todo el mundo.
  • Ayudar y animar a gobiernos y otras instituciones a tomar medidas para reafirmar los DDHH universales de todas las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género.

Como se puede observar, los DDHH son progresivos e ilimitados, no se circunscriben a razas, credos u otras formas de discriminación y abarcan hasta aquellos que, hasta en fecha reciente, eran rechazados por su condición sexual.

 

LOS MISERABLES O LES MISÉRABLES

Los miserables o Les misérables, de Victor Hugo, publicada en 1862, plantea a través de su argumento un razonamiento sobre el bien y el mal, sobre la ley, la política, la ética, la justicia y la religión y, además, analiza los estereotipos de aquel momento y muestra su oposición a la pena de muerte.

Desde que este escribidor tuvo la oportunidad de leer la obra en su hoy lejana juventud, entendió siempre que la novela sirve como una defensa de los oprimidos a través de las peripecias de Jean Valjean y su pequeña Cosette,  llevadas a otras fascinantes adaptaciones como el teatro,  la música, el cine y la TV; pero, en estos días sorpresivamente, los medios revelan que Venezuela está situada según una acreditada red de información económica, a la cabeza de los países que se comportarán como los más miserables en su desempeño económico durante 2015.

En efecto, Bloomberg ha publicado un estudio donde estiman cómo se comportará el Índice de Miseria durante el año 2015 y, de acuerdo con sus datos y su análisis, Venezuela ocupará el primer lugar en la lista, con una inflación de 78,5%, siendo éste el primer factor que influye en la posición asignada. Luego de Venezuela aparecen Argentina, Suráfrica, Ucrania y Grecia como “las economías más dolorosas para vivir y trabajar”.

Pero resulta que no es la primera vez que Venezuela ocupa ese poco honroso lugar pues en 2014, encabezó la lista que calculaba el Índice Mundial de Miseria, según un estudio de Steve Hanke, de la Johns Hopkins University, en el cual el autor incluía otras variables, como las tasas de interés activas y el crecimiento anual del PIB per cápita, lo que le llevó a definir la miseria como el efecto que tiene el deterioro de las variables económicas claves en la calidad de vida de los ciudadanos de 89 países.  

Pues sí, ya no se trata de una novela tan apasionante sino de una realidad económica tristemente presidida por el primer país al norte del continente suramericano.

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