Reflexiones de Junio de 2018

Fuente: http://danvillalba.blogspot.com/2015/08/manual-practico-del-salto-de-talanquera.html

 

El Diccionario de americanismos registra la locución verbal como propia de Venezuela con el significado de “Cambiar de bando o partido por conveniencia personal”, y agrega además los de “Vencer una dificultad muy grande”, “Escapar de su casa una mujer con un hombre” y “Morir alguien”.

Por razones fácilmente explicables, es más frecuente emplear esta frase con su valor político, definido en primer lugar por el mencionado diccionario. 

Y viene a colación la invocación de la frase porque, de un tiempo acá, se ha puesto de moda en el país el que, dentro de la corriente oficialista se estén presentando importantes saltos de talanquera que no pasan desapercibidos por la importancia que tienen los personajes que han pasado de un bando político, el oficialismo a la oposición, o simplemente desertando del mismo partido gubernamental.

En efecto, Luisa Ortega Díaz fue la primera figura política porque como Fiscal General de la República desmereció la autonomía e independencia de la institución para colocarla al servicio del oficialismo, mostrándose siempre sumisa cual celosa mujiquita[1] a las instrucciones y órdenes del Ejecutivo Nacional, como lo demuestran sus cuestionadas actuaciones en los juicios a procesados políticos (a los que imputó la Fiscalía) entre ellos Leopoldo López, y su vana preocupación por la vigencia de los DDHH y, en innumerables ocasiones “se hizo la vista gorda” con una serie de denuncias interpuestas por los afectados o sus familiares; pero un buen día, Ortega Díaz -oh sorpresa!- desafió al Presidente Maduro y su combo al denunciar públicamente la inconstitucionalidad en que había incurrido el TSJ al atropellar a la Asamblea Nacional, y de esta manera, rompiendo lanzas inmediatamente contra el chavismo-madurismo -que de paso la destituyó fraudulentamente[2]– al cual había servido con lealtad digna de mejor causa.

Inmediatamente, las reacciones de lado y lado no dejaron de manifestarse. Los gobiernistas la acusaron de traidora, mientras que la oposición la recibía con los brazos abiertos a la par que  apoyaba sus argumentos contra el TSJ, por cierto, atinados y ajustados a derecho; y de allí, sorpresivamente, a enemiga pública No. 1 de Maduro y sus adláteres que eficientemente la destituyeron a través de la inconstitucional y espuria Asamblea Nacional Constituyente y la hicieron fugarse al exterior, llevando consigo copia de documentación transcendental tan importante como para colocar al Presidente en el banquillo de los acusados de la CPI.

No contenta con ello, la Fiscal -porque constitucionalmente sigue siéndolo- solicitó ante el TSJ en el exilio el antejuicio de mérito del Presidente Maduro y, además, se ha ofrecido para ayudar en la elaboración de leyes de amnistía para el restablecimiento de la democracia[3].

El otro personaje que aparece haciendo piruetas para completar el salto de la talanquera es el otrora poderoso zar del petróleo venezolano, Rafael Ramírez Carreño. Sin el menor remordimiento y de manera clara y frontal se ha declarado chavista en el sentido literal de la palabra y, además, se ha mostrado enemigo acérrimo del madurismo al punto que, al leer sus extensos y hasta documentados artículos de prensa, pareciera que se tratara de un consumado y ardoroso líder extremista de oposición. En efecto, en sus comentarios, aunque siempre tratando de culpar de todos los males a los 40 años de República civil, presenta cifras y escenarios positivos de la economía venezolana bajo la regencia de Hugo R. Chávez Frías, alaba la gestión de éste y la suya propia como jefe de PDVSA “roja rojita” -todavía la llama así- e intenta crear un mito acerca de la benevolencia gubernamental del fallecido expresidente cuando estuvo al frente de la gestión gubernamental; y de seguidas arremete contra el Presidente Maduro y su séquito con pasión desmedida y les acusa nada menos que de haber traicionado el legado chavista, de desmantelar a PDVSA, de haber hundido la economía, de llevar al pueblo venezolano a pasar penurias incomprensibles y dolorosas[4] e, incluso, de la corrupción, sobre la que dice[5] que

[ … ] está en PDVSA, en la Fiscalía, en el Poder Judicial, en los cuerpos policiales, en el sistema penitenciario, en la Tesorería de la Nación, en Miraflores, en el círculo íntimo del madurismo, en Cencoex, en Cadivi, en los Puertos, en el ámbito militar, en la Banca, en el Petro, en el Arco Minero, en el SENIAT, en las Empresas Básicas, en el BCV, Ministerios de Infraestructura, Transporte y Comunicaciones, Alimentación, Cancillería, en los Sindicatos, Gobernaciones, Alcaldías, en los partidos de la oposición, en las empresas importadoras, en los privados, en las contratistas, constructores y un largo etc.

Como se observa, se trata de dos personajes de importancia dada la relevancia de las posiciones que vinieron ejerciendo en el chavismo y en el madurismo y, por consiguiente, son responsables individualmente de las acciones buenas como de las actuaciones malas cumplidas en el ejercicio de sus funciones.

Ramírez no ha sido recibido abiertamente por la oposición venezolana, que se sepa, sino actúa individualmente y fija su posición en un medio informativo local, tratando de mantener un bajo perfil; pero Ortega, muy por el contrario, ha sido recibida con los brazos abiertos por los grupos opositores y hasta por organismos internacionales y, además, se muestra como decidida adversaria del régimen venezolano.

Ante estas circunstancias, hay que preguntarse si los saltos de talanquera de Ortega y Ramírez, por conveniencia o por cualquier otro motivo, para convertirse en adversarios del Presidente Maduro et al son suficientes como para expiar las faltas, condonar los daños ocasionados y otorgarles el perdón por los presuntos delitos e infracciones cometidas por Ortega y Ramírez cuando, con soberbia digna de mejor causa, ejercieron sus respectivos cargos públicos.

Juzgue usted, amable lector.

[1] Véase: Carlos J. Sarmiento Sosa. Las mujiquitas. REFLEXIONES A PRIMEROS DE ABRIL 2013. Disponible en: www.carlosjsarmientososa.com. Consultado en: 6 de junio de 2018.

[2] Véase: Luisa Ortega: Golpe de Estado del TSJ es más grotesco que el de Carmona. CNNespañol. Consultado en 5 de junio de 2018.

[3] Véase: Venezuela: Fiscal General en exilio enviará proyecto de Ley de Amnistía para quienes actúen por restablecimiento de la democracia. El TiempoLatino. Consultado en 5 de junio de 2018.

[4] Véase: Rafael Ramírez Carreño. El hombre en llamas. Panorama.com.ve. También: Rafael Ramírez aseguró que reelección de Maduro empeorará crisis económica. Panorama.com.ve. Consultados en 5 de junio de 2018.

[5] Véase: Rafael Ramírez Carreño. El congreso del PSUV. APORREA. Consultado en 11 de junio de 2018.

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