Al doctor Alberto Baumeister Toledo, apasionado litigante, catedrático universitario, juez, académico de honrosa trayectoria y, por demás, buen amigo. In memoriam.


Vd. sabe que yo he mandado veinte años y de ellos no he sacado más que pocos resultados ciertos: 1º) La América es ingobernable para nosotros. 2º) El que sirve una revolución ara en el mar. 3º) La única cosa que se puede hacer en América es emigrar. 4º) Este país caerá infaliblemente en manos de la multitud desenfrenada, para después pasar a tiranuelos casi imperceptibles, de todos colores y razas. 5º) devorados por todos los crímenes y extinguidos por la ferocidad, los europeos no se dignarán conquistarnos. 6º) Si fuera posible que una parte del mundo volviera al caos primitivo, éste sería el último periodo de la América. (resaltado del escribidor).  Simón Bolívar. Carta al general Juan José Florez de 9/11/1830. Consultada en: 3 de abril de 2018.

Reflexiones de Abril de 2018

1.  En ¿Emigración, exilio o «exilio familiar”?, este escribidor expresaba que, en Venezuela, el exilio era frecuente durante las dictaduras que rigieron en los s. XIX y XX, y que, durante la República civil, se acudió al exilio como pena sustitutiva de la de prisión para facilitar la pacificación del país, mediante la Ley de conmutación de penas por indulto o extrañamiento del territorio nacional, a la cual podían acogerse los castro comunistas que habían sido condenados a penas de prisión por los tribunales.

En cuanto a emigración, continuaba este escribidor expresando que resultaba extraño el que los venezolanos se trasladaran a otras latitudes -salvo en caso de exilio-, pues nuestro país siempre fue tierra de inmigrantes -muchos de nuestros antepasados lo fueron- que venían de lejanas tierras a “echar  raíces” o “hacer la América”.

Pero -concluía la reflexión- si hay escasez de productos y medicinas, si hay un grado tal de inseguridad personal que hace que hasta el más valiente se refugie diariamente en su hogar a tempranas horas del anochecer para no ser víctima del hampa, si las fuentes de trabajo se van cerrando paulatinamente y, a todas estas, una inflación galopante junto a una devaluación diaria del signo monetario, estaban dadas las condiciones para que cualquiera pensara en la posibilidad de separarse del país en cuyo caso, de hacerlo, estaría acogiéndose al exilio para escapar de los hechos que le afectan, particularmente los jóvenes solteros o casados, de todas las clases sociales y con o sin grados universitarios, un “exilio familiar”, con toda la secuela de dolor y tristeza que abonan los corazones de los que se van y de los que se quedan.

2.  En A propósito de una reflexión, afirmaba este escribidor que numerosos venezolanos, sean por nacimiento o por naturalización o por doble nacionalidad, formados en centros universitarios de relevancia y llenos de conocimientos han optado por marcharse a otras tierras, unos solos y otros con su núcleo familiar inmediato, donde han ingresado al mercado de trabajo para, junto con los naturales de los países que los han acogido, generar producción y riqueza que se convierta en calidad de vida para ellos y su entorno; y terminaba sentenciando que, la importancia de todo ese proceso emigratorio radica en que, con la diáspora, Venezuela pierde talentos y se aleja cada día más del progreso cuando, hasta finales del s. XX era el país receptivo de inmigrantes en la América Hispana.

3.  En “Radiografía del gran éxodo venezolano”, la periodista Naiara Galarraga Gortázar () ha reportado que:

La descomposición económica, política y social de Venezuela genera un éxodo que ha obligado a emigrar a 1,6 millones de venezolanos. Son los que viven legalmente en el extranjero. Uno de cada 20 habitantes. Un millón hizo las maletas a partir de 2015, según los últimos datos recopilados por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). En paralelo, las solicitudes de asilo también se han disparado: suman 145.000 en todo el mundo.

Informa igualmente Galarraga que [ … ] la diáspora venezolana se ha repartido por toda América. La huida es ardua. Tomada la decisión, en ocasiones requiere conseguir un pasaporte, cada vez más escasos por la carestía del papel moneda; comprar uno de los preciadísimos pasajes de avión o reunir dinero para un largo viaje por carretera [ … ] hay 600.000 residentes en Colombia; casi 300.000 en Estados Unidos, unos 120.000 en Chile [ … ] el desembarco también ha llegado con fuerza al otro lado del Atlántico, con 210.000 en España y 50.000 en Italia. Lo que empezó como un goteo es ahora una corriente potente sin visos de reducirse. Estas cifras ni siquiera incluyen a quienes se presentaron en otro país como turistas y con los meses se han quedado sin papeles.

Luego de un análisis detallado y la presentación de cuadros estadísticos y fotografías, concluye Galarraga en que

Los 1,6 millones de la OIM es una cifra conservadora. El Observatorio Venezolano de la Diáspora, de la Universidad Central del país sudamericano, eleva el éxodo a tres millones de compatriotas desde que Hugo Chávez fue elegido presidente en 1999.

4.  No hay que ser un experto en migraciones ni intérprete de diagramas para saber que toda la información contenida en el reporte de Galarraga es cierta, que el venezolano se ha visto obligado a emigrar -llámese diáspora, exilio o exilio familiar- huyendo de la crisis humanitaria y de las penurias para buscar en el exterior medios para subsistir, como cada uno pueda hacerlo y de acuerdo a sus capacidades y oportunidades, en un empleo en una empresa, en una cátedra, en una labor independiente, los más favorecidos, mientras que otros se han visto conminados por las circunstancias a colocarse en puestos que le permitan un ingreso, aunque sea un salario mínimo de subsistencia; y lo que es más grave aún es que el número de venezolanos que pidió asilo en la Unión Europea (UE) creció casi un 800 % en los últimos dos años, resultando la décima nacionalidad que más solicitudes contabiliza durante este periodo, según informó la Oficina Europea de Apoyo al Asilo (EASO), agregando que España fue el país que más solicitudes de asilo registró por parte de venezolanos, con 1.160 peticiones de un total cercano a 1.400 en el conjunto de la UE; y que las peticiones para protección internacional de venezolanos en la UE crecieron un 3.500 % entre 2014 y 2017, o sea, de 325 a 11.980.

La salida del país de esos millones de ciudadanos no es asunto incitado desde fuera ni limitado a un determinado segmento de la sociedad como Maduro intentó hacer ver como si fuera parte de la escuela constructivista pictórica de Joaquín Torres García, al decir que La fuga de cerebros es un problema que tiene todo el sur, porque los países del norte se los llevan [ … ], aunque inmediata y sofísticamente se contradijo al contestar a una adolescente que:

No sabes cuánta gente está lavando pocetas en Miami, ¿tú te irías a lavar pocetas? 

5.  Todos, incluyendo a este escribidor, saben por qué Maduro no se iría del país y menos a cumplir ese empleo del que denigró, pero es inaudito negar una realidad que igualmente es del conocimiento de todos: La emigración venezolana tiene como origen las malas políticas económicas aplicadas tercamente por un minoritario grupo político en ejercicio de la economía dirigida con el solo y deliberado propósito de mantenerse en el poder en un lugar adonde no puede llegar la justicia internacional, aun a costa de la exterminación de su población y la destrucción del país y sus instituciones.

Deja un comentario