Al doctor Luis Henrique Farías Mata, jurista, catedrático, magistrado de la Corte Suprema de Justicia y del Tribunal Andino de Justicia, académico, consecuente amigo.

In memoriam.

Reflexiones de Agosto de 2018

  1. El título que antecede parafrasea intencionalmente el de un artículo publicado por Carlos A. Montaner[1] en el que el conocido anti castro-comunista daba consejos al Presidente electo de Colombia, Iván Duque, acerca de cómo debería gobernar para impedir que el populismo prospere en ese país; y es que, en efecto, las democracias, como consecuencia de las malas políticas de los gobiernos legítimamente electos, terminan siendo desplazadas por populistas encabezados por falsos mesías que, al poco de tomar el poder, inician la destrucción de las instituciones para instalarse definitivamente en el poder.

Decía el opositor cubano de prolongado exilio que el futuro gobernante neogranadino debería aliviar, al menos, tres problemas principales que afectan a todas las sociedades: mejorar los ingresos de la población mediante la creación de puestos de trabajo bien remunerados, reducir substancialmente la criminalidad y la violencia social y finalmente procurar viviendas decentes a los grupos sociales que lo necesiten; y que, para ello, Duque debería contar con un proyecto país. De lo contrario, concluía Montaner, será imposible evitar que el populismo se apodere de esa nación.

Estas recomendaciones, y en particular, el que un gobernante cuente con un proyecto país, debe entenderse como un proyecto político, una mirada a mediano y largo plazo donde se prevea una serie de transformaciones, más global de lo que puede ser la adscripción a una tendencia partidista o a una ideología, y distinto a eso que los políticos y candidatos presidenciales llaman programa de gobierno, puesto que éste es simplemente un listado de promesas y proyectos que generalmente no se cumplen, o se hacen parcialmente, originando la frustración y la desesperanza en los electores y, en general, en la población de un país que, entonces, alza la vista hasta tropezar con una figura emergente y a veces desconocida o cubierta de un halo redentor de cuya boca brotan palabras que para ellos son edulcorantes melodías esperanzadoras que irremediablemente le darán el voto confiando en que el mágico y místico personaje, cual Mesías, les retribuirá con una vida mejor.

Por ello, si el Presidente Duque acepta las sugerencias terminará haciendo en Colombia un buen gobierno, habrá cortado el paso al populismo y a cualquier otra forma de “ismo” y el país continuará enrumbado hacia un mejor futuro.

  1. En el caso de Venezuela, es ampliamente conocido que en 1958 se inició un experimento democrático, la República civil, que paulatinamente y por la desgracia -para no entrar en detalles- de no gobernar bien, los electores en 1998 seleccionaron como el salvador y por tanto sanador de todos sus males a un oscuro militar que 6 años antes era un absoluto desconocido que desempeñaba labores subalternas en una oficina dependiente de la Presidencia de la República y que había saltado a las páginas de los medios de comunicación al encabezar un fallido golpe de estado en 1992 contra el legítimo y constitucional Presidente Carlos Andrés Pérez: el teniente coronel Hugo Rafael Chávez Frías.

No más asumir el poder, el nuevo mandatario hizo muestra de su política populista encasillada en los viejos y fracasados principios de la economía dirigida que él mismo se encargó de etiquetar como el socialismo del s. XXI -o la revolución bolivariana, o los principios de un facineroso Ezequiel Zamora-  lo que, en menos de una década y pese a tener ingentes ingresos petroleros derivado del incremento del precio del crudo, fue conduciendo junto con la confiscación de propiedades a una paulatina descapitalización general y otra serie de males que se irían agravando con la penosa enfermedad que condujo al Presidente Chávez a su muerte en una desconocida fecha, al punto de que para 2013, cuando resulta elegido Nicolás Maduro, Venezuela se encontraba en un atolladero que se profundizaría con el rosario de medidas políticas y económicas destinadas a la destrucción de un país[2] , con una hiperinflación de 47.000% anualizada en junio de 2018, con un 94% de las familias en pobreza, desabastecimiento severo, racionamiento de electricidad, agua y gas, PDVSA y CORPOELEC derruidas[3], todo con el único y deliberado propósito de continuar aplicando su atenazador plan político a cualquier costo -daños colaterales sin importancia- tales como inflación, miseria, emigración masiva y exilio, enfermedades, carencia de alimentos y medicinas, incremento de la natalidad infantil, una SOS humanitario reconocida por organizaciones internacionales e importantes países que, consecuentemente con los derechos humanos, han aplicado sanciones contra Maduro e innumerables colaboradores inmediatos, aunque ellos ilusamente crean que portan la ambición de los legendarios paladines de Carlomagno que les haría invulnerables, el Yelmo de Mambrino.

Ante este estado de emergencia -una  mega crisis que exponencialmente se profundiza cada día-  invisible para Maduro y su entorno, el consejo que diera Montaner a Iván Duque adquiere vigencia en Venezuela y, en efecto,  para salir del caos no bastan promesas electorales ni golpes de estado, sino contar con un proyecto de país -no es una idea novedosa pues se viene haciendo[4]– que debe ser precedido de unas elementales preguntas: ¿qué país quieres que sea tu país: un país de primer mundo o una república bananera incapaz de conseguir su propio destino en el concierto mundial con el núcleo del poder en una isla del Caribe? [5].

Los centros de saber tales como las universidades, las academias, los profesionales, las instituciones religiosas, las organizaciones no gubernamentales como Acceso a la Justicia y el Bloque Constitucional de Venezuela[6], los ciudadanos que tengan algo que aportar,  pueden conseguir las respuestas y, una vez que se haya determinado el país que se quiere, podrá entonces desarrollarse un proyecto político que tenga como objetivo  formar una gran nación, que no es otra cosa que un plan para alcanzar un lugar en el primer mundo.


Referencias:

[1] Véase: CARLOS A MONTANER: DUQUE DEBE GOBERNAR BIEN PARA CERRARLE LA PUERTA AL POPULISMO… Informe21.com. Disponible en: https://informe21.com/la-frase-del-dia/esto-es-noticia-22-06-2018 . Consultado en 2 de julio de 2018. 

[2] El que fuera mentor del Presidente Chávez tiene un punto de vista distinto: “Bastaron cinco años para transformar una utopía de democracia participativa en una distopía de pendejadas quijotescas”. Véase: Heinz Dietrich. La República Bananera de Venezuela bajo Maduro y la lección de AMLO. Disponible en: https://www.aporrea.org/ideologia/a265796.html. Consultado en 15 de julio de 2018.

[3] Véase: De fracaso en fracaso: El gobierno bolivariano prepara un “mapa para un nuevo comienzo”. Lapatilla.com Disponible en: https://www.lapatilla.com/2018/07/15/de-fracaso-en-fracaso-el-gobierno-bolivariano-prepara-un-mapa-para-un-nuevo-comienzo/. Consultado en: 15 de julio de 2018.

[4] Véase: ROSS, Maxim, LARES DE MOLINA, Julieta, y GARRIDO Rovira, Juan, Necesidad de un Proyecto Integrador para Venezuela, Universidad Monteávila, Caracas, 2016, p. 5. Disponible en: http://./www.uma.edu.ve/interna/402/0/obsequio_digital_del_mes. Consultado en: 21 de julio de 2018. Véase: Juan Garrido Rovira. Venezuela: Democracia y Reforma Política. Centro de Estudios de Integración Nacional. Caracas 2018.

[5] Véase: Carlos J. Sarmiento Sosa. BASTA YA: OBJETIVO PAIS!. REFLEXIONES A PRIMEROS DE FEBRERO 2014.  En: REFLEXIONES 2012-2014. www.amazon.com. Véase: Carlos J. Sarmiento Sosa. REFLEXIONES PARA UN IMAGINARIO AMIGO OFICIALISTA. En (REFLEXIONES A PRIMEROS DE JUNIO 2013.  En www. carlosjsarmientososa.com.

[6] Véase: Aportes para la reinstitucionalización del Poder Judicial. Disponible en: https://redesayuda.org/2018/07/02/aportes-para-la-reinstitucionalizacion-del-poder-judicial/. Consultado en: 21 de julio de 2018.

 

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