En una reflexión titulada DATO HISTÓRICO (Ver REFLEXIONES 2012-2014. www.amazon.com) se preguntaba este escribidor el por qué el Plan República; y agregaba que no entendía la razón de que una fiesta cívica tenía que estar custodiada por militares, cual guardia pretoriana a las puertas de los centros de votación en los procesos
electorales venezolanos. Algo tan normal como el ejercicio del derecho a elegir, pero bajo la celosa mirada de los portadores de las armas de la República.

Pues bien, narraba en aquella oportunidad que el Plan República se implementó en las elecciones que se celebraron en 1963, durante el mandato constitucional de Rómulo Betancourt, y después se ha venido cumpliendo rigurosamente cada vez que hay unas elecciones, como una costumbre, siendo la razón para ello que el gobierno del Piache de Guatire, ante las amenazas de la guerrilla castro comunista de sabotear el proceso electoral, confirió a las fuerzas armadas la custodia de los centros de votación, llamándola Plan República, para salvaguardar la democracia y evitar que los violentos enchufados de la Habana cumplieran su criminal objetivo.

Finalizaba este escribidor su reflexión considerando que, a 50 años de la instauración del Plan República, sentía la sensación de que el pueblo venezolano lamentablemente aún necesitaba del tutelaje militar para ejercer su derecho al voto, pero así como todo país requiere de la independencia de Poderes, esa tutela deberia ser igualmente imparcial y objetiva, con autoridad suficiente para salvaguardar la democracia, como lo hizo en los tiempos de su instauración. No al servicio de una parcialidad política.

Viene todo esto a colación porque, según la información que dio a conocer el ministro para Relaciones Interiores, Justicia y Paz durante la activación del Plan República para las recientes elecciones de gobernadores, estuvo integrado por 143.000 funcionarios, entre efectivos de las policías estadales, municipales, de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), del Cuerpo de investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), bomberos y Protección Civil, para el reguardo de la seguridad y garantía del ejercicio del derecho al sufragio más de 13.000 centros electorales en 2.094 cuadrantes de paz con patrullaje continuo antes, durante y después del proceso, incluidas operaciones especiales en puntos de sufragio en zonas rurales (https://www.lapatilla.com/site/2017/10/09/gobierno-activa-el-plan-republica-para-el-15oct/).

Pues bien, reflexionando sobre los orígenes del Plan República y vinculándolas a las declaraciones del ministro de marras, el proceso electoral como tal y sus vicios, este escribidor vuelve a su planteamiento original:

El pueblo venezolano lamentablemente necesita del tutelaje militar para ejercer su derecho al voto, pero esa tutela debe ser igualmente imparcial y objetiva, con autoridad suficiente para salvaguardar la democracia, no al servicio de una parcialidad política; y lo cierto es que la Fuerza Armada no es imparcial como lo han declarado públicamente sus voceros (http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/120202/chavez-la-fuerza-armada-es-chavista) y, por tanto, está impedida de amparar algún proceso
electoral.

Siendo así, el Plan República debe desaparecer o sus responsables constituirse en verdaderos garantes del derecho al ejercicio del voto, como lo fueron en sus orígenes.

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