Numerosas y respetables opiniones han sido emitidas desde el punto de vista académico para explicar la consulta popular. No obstante, como ha dicho este escribidor en anteriores ocasiones, parafraseado a José Gabriel Sarmiento Núñez,  al derecho hay que despojarlo de los fastuosos y engorrosos estuches de artículo caro, para presentarlo a la colectividad con genuina envoltura de pan cotidiano, una explicación sencilla puede ser conveniente y necesaria.

La consulta popular es una innovación de la Constitución de 1999 la cual, partiendo del principio de que la soberanía reside en el pueblo -que podrá ejercer a través del sufragio-, determinó que los ciudadanos pueden participar democráticamente por medio de los mecanismos de participación ciudadana que no estén prohibidos expresamente y, para facilitar su comprensión, enumeró algunos de ellos, entre los cuales el texto constitucional mencionó la consulta popular, sin más exigencias.

 La consulta popular es, técnicamente, un mecanismo plebiscitario, y puede ser utilizado para escuchar la vox populi directamente sobre determinadas materias, como las tomas de decisiones sobre aspectos políticos o de otra naturaleza -como podría ser sobre materias atinentes a leyes-, sin que produzca efectos jurídicos, sino que el ente que realiza la consulta debe aceptar la voz del pueblo, es decir, los venezolanos mayores de edad, y proceder conforme al sentimiento mayoritario.

En congruencia con tales principios, el constituyente asignó a la Asamblea Nacional  la competencia para organizar y promover la participación ciudadana en los asuntos que le competen constitucionalmente, lo cual fue ampliado por la misma Asamblea en su Reglamento de Interior y de Debate.

Cuando una consulta popular es iniciada conforme a lo que se ha explicado supra, se tratará de un ejercicio de la participación ciudadana y no existe mecanismo ni recurso alguno que trate de impedir su convocatoria porque la esencia de este proceso está en que la soberanía reside en el pueblo y, por encima de éste, ni siquiera el Tribunal Supremo de Justicia puede colocarse.

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