La Universidad de Salamanca -Universitas Studii Salmanticensis– es la universidad más antigua del mundo hispánico y una de las cuatro más antiguas de Europa, cuenta con el lema Quod natura non dat, Salmantica non præstat. Por esa casa de estudios transcurrieron fray Luis de León, Francisco de Vitoria, Luis de Góngora y otros brillantes intelectuales a lo largo de los siglos; y don Miguel de Unamuno, post mortem, fue reestablecido en 2011 como Rector vitalicio, cargo del cual había sido destituido en 1936, luego del incidente con el general Millán-Astray, por el propio generalísimo Francisco Franco.

La importancia del lema radica en que, traducido al castellano, es un proverbio latino que significa que esta universidad no puede darle a nadie lo que le negó la naturaleza. En otras palabras, ni la inteligencia, ni la memoria, ni el aprendizaje y ni la capacidad de aprendizaje son talentos que esa prestigiosa Universidad pueda ofrecer a sus alumnos, o sea, solamente enseñaba a quien la naturaleza había dotado.

Pero el lenguaje coloquial se ha apropiado del soberbio lema y en el idioma castellano
se utiliza corrientemente como refrán popular en determinadas ocasiones. Así,
cuando una persona especialmente a través de los medios audiovisuales,  observa que otra que carece de luces intenta mostrarse como una persona de conocimientos, puede perfectamente decirse:

Lo que la naturaleza no da, Salamanca no lo presta.

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