Febrero, 2017

AMABLES LECTORES:
REFLEXIONES
AL FILO DE LA NAVIDAD 2012 fue la primera publicación correspondiente a la
serie que, desde entonces, han aparecido ininterrumpidamente desde enero de
2013 hasta diciembre de 2017, lo que hace un ciclo de cuatro años en los cuales
este escribidor ha reflexionado sobre distintos temas nacionales e
internacionales que él ha considerado de interés para los amables lectores.
Pues
bien, decía Heráclito que «ningún
hombre puede cruzar el mismo río dos veces, porque ni el hombre ni el agua
serán los mismos
«; y consciente de la certeza
de la afirmación del filósofo griego, este escribidor ha considerado necesario
modificar el título de las Reflexiones y su oportunidad de publicación debido
precisamente a que, desde aquel lejano 2013 hasta ahora ha habido importantes
cambios en el mundo como, por ejemplo, en los gobernantes de muchas naciones,
entre ellas Venezuela, en los adelantos científicos y tecnológicos, en las
condiciones políticas, morales y sociales de los distintos pueblos del mundo;
y, partiendo de allí, de ahora en adelante las Reflexiones aparecerán tituladas
como REFLEXIONES DE UN ESCRIBIDOR y publicadas una vez al mes para, de esta
manera, facilitar la lectura de las mismas, que son una mínima expresión dentro
de todo ese enorme flujo de información 
y de noticias que fluye de Internet y de las redes sociales.
Gracias
a los amables lectores que han tenido la paciencia de leer las Reflexiones; e
igual agradecimiento a aquellos otros -también corteses, por supuesto- que si
bien no las han leído, han padecido el sufrimiento de tener que borrarlas de la
bandeja de entrada de sus ordenadores.
TANTA VERDAD EN TAN POCAS LÍNEAS
Leía
este escribidor una columna titulada “Cultura y democracia no hacen buenas migas Todos al
cole
”  (http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=5532)
y, ante la indiscutible verdad que encierra, consideró necesario comunicarla a
los amables lectores.
El
meollo central del artículo se refiere a la discusión sobre dos aspectos
fundamentales en la democracia, cuales son el derecho a ser elegido y el
derecho a elegir y, en sus cavilaciones, el autor comienza planteando el tema
de las condiciones de elegibilidad para quienes van a ejercer determinadas
funciones públicas:
Es asombroso que para
ser notario, registrador de la propiedad, médico, profesor, secretario de
ayuntamiento, barrendero o chupatintas haya que acreditar unos estudios, ganar
unas oposiciones, presentarse a un concurso o poseer un mínimo de
adiestramiento profesional y que, con absurda asimetría, quepa ser diputado, ministro o jefe del gobierno sin aportar diplomas ni
esgrimir méritos
 ni, poniéndonos en lo peor, saber hacer la o
con un canuto. En teoría, y en la práctica no digamos (ahí están no pocos
podemitas), cualquier menda analfabeto provisto de carnet de identidad y sin
cuentas pendientes con la Justicia y con Hacienda puede ascender a Señoría,
sentarse en el banco azul o llegar a La Moncloa. Cabe dentro de lo posible, e incluso
de lo probable, que tan descabellado mecanismo laboral también rija en otros
países de los que llaman civilizados, pero allá ellos. Si semejante contradiós
(y contra la lógica aristotélica) no es un abuso de la democracia, que los
santos padres de la Constitución nos lo expliquen. Firmar con una equis o con
la yema del índice cuando se jura ante el Rey y ante las Cortes lo que ante las
Cortes y el Rey se jure no es obstáculo para que cualquier maestro Ciruela,
como ése del que se aseguraba que sin saber leer puso escuela, dirija nada
menos que el país, su economía, su industria, su mercado laboral, su
diplomacia, su policía, su ejército y todos sus restantes entresijos,
incluyendo los de la cultura
”.
Como
se observa, el texto transcrito, aparte de su meridiana claridad, revela que en
efecto para ciertas actividades se exigen severos requisitos de acceso mientras
que para ejercer una diputación o gobernar un país, simplemente basta que el
aspirante se postule y que, producto del voto popular, salga electo, así sea la
mayor muestra de ignorancia o incapacidad dentro de la raza humana.
En
cuanto a los electores, el articulista rescata aquel viejo principio hoy
derogado por el voto popular para todos, 
según el cual solamente tenían derecho a elegir quienes cumplieran
determinados requisitos como, por ejemplo, saber leer y escribir, o tener un
patrimonio; y, al respecto dice:
[ …
] sometería también a
un riguroso examen psicológico y de cultura general, administrativa y económica
(ideológica no) a cuantos pretendan ejercer su derecho al voto. ¿No asusta
tanto el alza del populismo a quienes todavía, aunque acaso en fase de tente
mientras cobro, nos gobiernan? Pues que dosifiquen el café para todos del
sufragio universal sustituyéndolo -¡oh, herejía!- por el servido sólo a quienes
tengan cacumen, criterio, altruismo, idealismo e interés por la res pública, y
arreglado. ¡Es la pedagogía, estúpidos!”
.
No
cabe duda de que el articulista será tildado de retrógrado, de facha y de
cuanta etiqueta permita la perspectiva populista, pero lo que es indiscutible
es que el mundo sería mejor si, tanto elector como elegido llenaran
determinados requisitos y, por ello, este escribidor se une a lo expresado en
el artículo para, a capella,
vociferar:
“¡Leña a los políticos hasta que hablen inglés y a los
votantes hasta que demuestren haber leído el Quijote!

“. 
EL GREMIO DE ABOGADOS Y LA DEFENSA DEL ESTADO DE
DERECHO
El nuevo Presidente de USA dictó un cuestionado acto administrativo
restringiendo el acceso a la Unión Americana de ciudadanos de ciertos países de
mayoría musulmana; y de seguidas un juez decidió suspender los efectos de la
decisión presidencial, a lo que el huésped 
de la Casa Blanca respondió  con
un violento tuit en el que calificaba
de ridícula la orden de un “llamado” juez.
Como era de esperarse, la discusión se extendió por todo el orbe y originó alteraciones
del orden público en distintas ciudades de USA, así como expresiones de rechazo
a las afirmaciones del Presidente y de respaldo al juez, al punto que otros
jueces se pronunciaron contra el acto presidencial e, incluso, prácticamente
quedó anulado, lo que aparentemente ha obligado a la Casa Blanca a estudiar
vías alternas a su proyecto de limitación de ingreso a USA.
Dentro de las opiniones, vale resaltar las palabras de Linda Klein, Presidente
de la Asociación Americana de Abogados (ABA) durante una reunión gremial en
Miami, quien, sin retórica ni temor al poder expresó a los medios:
«Déjenme decirles cuál es la frontera
más importante: es nuestra Constitución y el estado de derecho que encarna
  [ … ] Nosotros,
como abogados, somos llamados a protegerlo. No nos equivoquemos: los ataques
personales contra los jueces son ataques a nuestra Constitución
[ … ] No hay jueces ‘llamados’ en Estados
Unidos
[
… ] Hay
simplemente jueces, justos e imparciales, y debemos mantenerlo de esa manera
«.
De esta
manera, quedó claramente establecido por la máxima representación del gremio de
abogados americanos la obligación de los profesionales del derecho proteger el
Estado de Derecho en el que la separación de poderes a través de jueces justos
e imparciales es la demostración determinante de la existencia de ese Estado de
Derecho.
La
abogada Klein reiteró el papel de la ABA para mantener a los jueces
independientes y libres de presiones políticas, incluida la presión «[ … ]
del propio presidente de los Estados
Unidos
«,
añadiendo que seguirán examinando a cada candidato de la Corte Federal que sea
propuesto con el fin de apoyar la selección de jueces bien calificados,
sentenciando tajantemente:
Seamos claros: la independencia del
poder judicial no está a la altura de la negociación
”.
En
cuanto a la función del abogado, y esta afirmación es muy importante porque
usted, amigo lector, no está libre de toparse, cuando menos se lo imagine,  con empíricos leguleyos capeados de toga y birrete que hasta usurpan las funciones de
magistrados, dijo
Klein:
«Como abogados, somos entrenados para
ser pensadores y líderes
  [
…  ] Así
que los abogados, vamos a liderar, vamos a liderar promoviendo y protegiendo el
imperio de la ley
«.
Las
declaraciones de la abogada Klein no deben caer en saco roto. Son las
expresiones más genuinas de una letrada que tiene consciencia de lo que
significa ser abogado y del papel que le corresponde dentro de la sociedad y
sus palabras deberían ser asumidas por los abogados venezolanos y especialmente
por sus Colegios de Abogados, rescatando la misión que corresponde a esas
entidades y mostrarse ante a la arbitrariedad con la misma entereza como lo ha
hecho la ABA frente al Presidente más poderoso del mundo; y ello es posible
porque, de acuerdo a la Constitución de 1999, los abogados forman parte del
sistema de justicia y, como tales, están en la obligación de defender la carta
fundamental, aparte de que ésta, a tenor de lo dispuesto en el artículo 333,
ésta nunca perderá su vigencia aun si dejara de ser observada por un acto de
fuerza o fuera derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella,
como las torticeras e ilegítimas sentencias de la SC-TSJ mutando y mutilando la
Constitución de 1999 porque juraron defender la constitución y las leyes, e
investidos o no de autoridad, tienen el deber de colaborar en el
restablecimiento de la efectiva vigencia de la Constitución de 1999.

DIALOGO Y
NEGOCIACION


En
REFLEXIONES A
ULTIMOS DE FEBRERO 2014 expresó este escribidor:
Suena
ingenuo pensar que un autócrata o dictador esté dispuesto a dialogar cuando su
agenda política es mantenerse en el poder por medio de la fuerza, incluyendo el
costo que pueda implicar la violación de los derechos humanos, sin importarle
la opinión de sus adversarios, o la de la audiencia pública internacional.
Ahora
bien, qué es el diálogo? Parece importante contestar esta pregunta porque el
sustantivo tiene varias acepciones:
Diálogo
es la conversación entre dos personas que exponen sus ideas alternativamente, y
se le conoce también como coloquio y monólogo.
Diálogo
es también la discusión sobre un asunto o sobre un problema con la intención de
llegar a un acuerdo o encontrar una solución.
Finalmente,
en la literatura, en prosa o en verso, el diálogo se caracteriza porque dos o
más personajes conversan y discuten acerca de varios temas, generalmente de
tipo filosófico o didáctico.
Pero
hay una coloquial acepción y es aquella con la que se califica la conversación
en la que los participantes no siguen una lógica con respecto a los temas y
argumentos de los demás. Es lo que se denomina DIALOGO DE BESUGOS o DIALOGO DE
SORDOS.
A
mi entender esta última es la apropiada cuando se da una conversación política
en la que el autócrata o dictador simple y llanamente no tiene interés en
tratar con sus adversarios, en cuyo caso quien busque el diálogo en esas
condiciones estará perdiendo el tiempo.
Quizás
lo aconsejable sería que, quien quiera que un autócrata o dictador cambie sus
políticas, opte por la negociación, es decir,
el proceso por el cual las partes
interesadas resuelven conflictos, acuerdan líneas de conducta, buscan ventajas
individuales y/o colectivas, procuran obtener resultados que sirvan a sus
intereses mutuos. Pero, para ello, el negociador debe prepararse adecuadamente,
así como estar seguros de lo que se va a negociar y nunca perder el enfoque
.
Desde aquel febrero de 2014 hasta este de hoy 2017 han
transcurrido exactamente 3 años, durante los cuales el 2016 las partes en
contienda, o sea, gobierno y oposición, estuvieron gran parte del año
promoviendo un supuesto diálogo en el cual, además, metieron sus manos
distintos personajes de la política de otros lados y particularmente la egregia
figura del popular Francisco, el Papa y el Estado Vaticano, así como venerables
miembros de la iglesia católica a través de la Conferencia Episcopal, sin
lograr el resultado deseado, a pesar de que aisladamente algunos de esos actores
todavía intentan resucitar al fallecido proceso de diálogo.
Y no podía ser que sucediera otro desenlace porque
dialogar, que fue lo que intentaron vender, es la conversación entre dos personas
que exponen sus ideas alternativamente, la discusión sobre un asunto o sobre un
problema con la intención de llegar a un acuerdo o encontrar una solución para
evitar caer en el DIALOGO DE BESUGOS o DIALOGO DE SORDOS -que fue ciertamente
lo que sucedió-, porque  lo que realmente
procedía no era un encuentro alrededor de una mesa presidida por capitostes de
otras latitudes en un lujoso hotel capitalino, sino una agenda real de negociación,
es decir, un proceso por el cual
las partes interesadas resolvieran los conflictos existentes, acordaran líneas
de conducta, buscaran ventajas individuales y/o colectivas, y procuraran
obtener resultados que sirvieran a sus intereses mutuos. 
 “Nunca
es tarde cuando la dicha es buena
”. Así que si, en algún momento futuro se
abriera una rendija para una negociación franca y sincera -no para el diálogo-,
hay que aprovechar la luz y el aire fresco que por ella entre.

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