Aún pululan en pleno siglo XXI algunos teorizantes que creen que, a fuerza de meter leyes, van a controlar la economía; y recientemente, esos mismos sujetos han anunciado que, para controlar los precios de los vehículos, acudirán a las Notarías para verificar los traspasos que se efectúen y así determinar si las partes que negociaron un vehículo han dado cumplimiento a la norma reguladora.

Parece que esos ilusos viven en una galaxia, quizás algo parecido a Ciudad Gótica, donde reside el hombre-murciélago que impone justicia en una sociedad injusta; porque lo que es en cualquier urbe del planeta la pretensión de control de precio de vehículos mediante un artificio tan burdo como el sugerido es fácilmente eludible: El que hizo la ley, hizo la trampa.

Cómo que el autor de tanta idiotez se prestó para facilitar una triquiñuela?

Muy fácil: Le está diciendo a los que negocien los vehículos que en el documento de compra venta coloquen un precio simulado!.

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